
La historia de la pequeña Brooke Greenberg es extraña. Es de esas que generan dudas acerca de su veracidad.
Tanto, que es de aquellas que piden comprobarse “con los ojos”, y puedes hacerlo viendo el video que hay un poco mas abajo, para confirmar que no es una broma y que es tan real como el desconocimiento mismo de la medicina sobre el tema.
Brooke nació el 8 de enero de 1993, por lo que hace unos meses cumplio los 17 años. Sin embargo, nada en ella sugiere esa edad. Actúa, luce físicamente y se mueve como un bebé de 6 meses o un poco más. Brooke parece haber quedado “congelada” en el tiempo. Su enfermedad no tiene nombre y no se conoce otro caso similar en el mundo. Un nuevo misterio para la comunidad médica.
Brooke nació a las 36 semanas de gestación en el hospital de Sinai, Baltimore (EEUU), pesando 1,84 kg y con una dislocacion de cadera, por la que tuvo que ser operada. Al año, la preocupación de sus padres, Howard y Melanie, cambió. Empezaron a observar, desconcertados, que su hija (la tercera de las cuatro niñas Greenberg) no crecía.
En búsqueda de respuestas, empezaron un largo camino por los especialistas, entre ellos, endocrinólogos y nutricionistas. Intentaron con la hormona de crecimiento, pero no lo lograron. No engordó ni creció. “Ahí me di cuenta que teníamos un problema”, confeso Howard.






















Casper, un gato de 12 años de Plymouth, en el Reino Unido, tomó puntualmente durante 4 años un ómnibus en la puerta de su casa, regresando al hogar una hora más tarde, una vez concluido el paseo. Los conductores saben que no deben cobrarle el boleto al singular pasajero.
